Veo en algunos blogueros Nac & Pop una actitud un poco despectiva hacia los miembros de 678 Facebook o hacia el programa.
No me parece que se le pueda pedir a 678 mas de lo que es: un espacio en los medios donde personas que apoyaban a este gobierno encontraron una voz que los representa en esa defensa, y que genera acciones militantes no tradicionales, en el sentido de no encuadradas en los espacios de militancia habituales. Obviamente, si toda la estrategia comunicacional del gobierno se limita a 678, estamos mal.
Pero no veo por que deberiamos (los peronistas) subestimar a potenciales "evangelizadores" por fuera de estructuras partidarias. Ese es su mayor aporte, y su volatilidad su mayor desventaja. Pasarse de trosco y espantar al publico de 678, adherentes al gobierno de buena fe, adoptando posiciones de un purismo militante me pareceria un error grave... O acaso cuando Peron gano con mas del 60% en 1973 todos eran militantes de la JP?
Un rinconcito narcisista y autorreferencial: viajes, artesanía, cholulismo, lecturas y desconciertos, todo en alegre montón. Contiene escenas de kirchnerismo explícito.
viernes, 23 de abril de 2010
domingo, 11 de abril de 2010
La decadencia del peronismo
Lo digo con todas las letras: el peronismo ya no es lo que era.
Hace 25 años, era imposible ir a una peña peronista y retirarse en soledad. Todos decíamos que eran como una kermesse: hasta el más boludo se llevaba algo a la casa. En Filo, incluso las chicas de la Fede y del trotskismo no se perdían las peñas perucas, ya que los compañeros tenían una sólida reputación de cumplidores.
Anoche, en la fiesta de blogueros peronistas, tuve que sacar a bailar a una cumpa (joven, simpática y hermosa) porque ni un peroncho se dignaba a proponérselo. Es más: me fui a las 2.30 am y la chica estaba hablando por celular en la vereda, muerta de embole.
Esto es ver mancillada una de las más sagradas tradiciones del peronismo. Se impone una severa autocrítica, compañeros.
Hace 25 años, era imposible ir a una peña peronista y retirarse en soledad. Todos decíamos que eran como una kermesse: hasta el más boludo se llevaba algo a la casa. En Filo, incluso las chicas de la Fede y del trotskismo no se perdían las peñas perucas, ya que los compañeros tenían una sólida reputación de cumplidores.
Anoche, en la fiesta de blogueros peronistas, tuve que sacar a bailar a una cumpa (joven, simpática y hermosa) porque ni un peroncho se dignaba a proponérselo. Es más: me fui a las 2.30 am y la chica estaba hablando por celular en la vereda, muerta de embole.
Esto es ver mancillada una de las más sagradas tradiciones del peronismo. Se impone una severa autocrítica, compañeros.
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