Enfrentada a la disyuntiva "vacaciones, o perno y corona?" resolví destinar mi aguinaldo al mejoramiento de mi aparato masticatorio. Lo cual implica quedarme en Buenos Aires durante enero.
Concurrir a públicos natatorios está fuera de la cuestión, ya que no puedo tomar sol por orden médica. Ídem instalar Pelopincho en la terraza (mi sueño, yo para soñar soy muy proletaria). Así que durante el día me quedaré encerrada, gozando del split y la fresca viruta. Si algún día afloja la canícula, saldré de paseo.
Para la noche, ya tengo el hedonismo asegurado: me compré una reposera (de las que se ponen horizontales) y una botella de ron Bacardi. Nada como tomarse un daiquiri y dormir bajo las estrellas. Cuando empieza a clarear me voy a la camita. Y un daiquiri a day keeps the doctor away.
Me acuerdo de un cuento de Ray Bradbury que leí en mi infancia, sobre una chica que padecía de un mal misterioso (desgano, inapetencia, tristeza) y un deshollinador sugirió que la hicieran dormir a la luz de la luna una noche. Al día siguiente, la chica estaba milagrosamente curada. En mi infinita inocencia, no comprendí que el remedio había sido que el deshollinador le había dado para que tenga y guarde (tuviera y guardara / tuviese y guardase).
No sé si hay deshollinadores en Buenos Aires, pero por las dudas aviso que estoy durmiendo en la terraza.
Un rinconcito narcisista y autorreferencial: viajes, artesanía, cholulismo, lecturas y desconciertos, todo en alegre montón. Contiene escenas de kirchnerismo explícito.
martes, 28 de diciembre de 2010
sábado, 4 de diciembre de 2010
Registro Civil
Se casó el hermano Bibiloni, después de nueve años de convivencia y un hijo de cuatro.
Comentarios del sobrino Bibiloni, juro por mi honra que son textuales:
- Cuando el oficial del Registro Civil comenzó a leerles los artículos del Código Civil a los contrayentes, el niño preguntó asombrado: "El señor les va a leer un cuento?"
- Cuando un asistente a la ceremonia le comentó al niño "Ya se casaron tus papás!", el niño meditó en voz alta: "Y ahora qué va a pasar?"
Comentarios del sobrino Bibiloni, juro por mi honra que son textuales:
- Cuando el oficial del Registro Civil comenzó a leerles los artículos del Código Civil a los contrayentes, el niño preguntó asombrado: "El señor les va a leer un cuento?"
- Cuando un asistente a la ceremonia le comentó al niño "Ya se casaron tus papás!", el niño meditó en voz alta: "Y ahora qué va a pasar?"
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