Votè en la mesa 232 de la escuela de San Juan y Luis Saenz Peña. Entro al cuarto y no encuentro la boleta de Heller. Miro de nuevo: nada. Miro de nuevo y veo que hay dos pilas de Prat Gay/Carriò. Mmmmmmmm.
Revuelvo un poco y descubro las boletas de Heller escondidas abajo de una de las pilas de Prat Gay. Agarro una, la meto en el sobre, acomodo prolijamente las dos pilas de boletas, y le aviso a la presidente de mesa, que habìa entrado al cuarto hacìa dos minutos (justo antes de la persona que me antecedìa en la cola).
Una de dos, la jovaina con cara de amarga que me antecedìa era forista de La Naciòn, o la presidente de mesa aprovechaba las recorridas por el cuarto oscuro para escarbarse la oreja con el meñique o llamar al novio (còmo no vio que las boletas de Heller no estaban?)
En fin, fraude, fraude!
4 comentarios:
renuncie señora montonera presidenta de mesa renuncie!
mejor reirse de algo
¡Seiauno con Bolivia! ¡Con Bo-livia!
Una vegüenza, ¡hay que intervenir Ideas del Sur!
La forista de La Nazion era yo y sólo ordené con otras vecinas las boletas para prolijar el cuarto oscuro, señora.
Si no encontraba las de Gelber, es su problema.
Ellery Queen! también me suena a infancia...
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