"Why would any sane adult want to be locked up with a bunch of teenagers day and night? I had a great-aunt who decided to spend her sunset years as a housemother in a boarding school. She lasted one semester and needed years of psychiatric care to get over it. She tended to drool and become startled at sudden noises".
- Jill Churchill, Fear of frying
Un rinconcito narcisista y autorreferencial: viajes, artesanía, cholulismo, lecturas y desconciertos, todo en alegre montón. Contiene escenas de kirchnerismo explícito.
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domingo, 24 de julio de 2011
viernes, 25 de marzo de 2011
Aventuras ajenas
Hace tres años se le puso en la cabeza que quería recorrer Cuba en bicicleta, así como lo hizo en Argentina, Bolivia, Perú. Porque le gusta la bicicleta y le gusta el mundo, y le gusta ver el mundo desde la bicicleta. Fue complicado, porque necesitaba un pasaporte de la Unión Europea para entrar a Cuba. Después de tres años de trámites, pudo cumplir su sueño, y lo admiro y celebro desde lejos.
Amigo, maestro, hijo, hermano, amor. Mi destino. Y está bien.
domingo, 23 de enero de 2011
Mi nenis
Desde Washington DC vino mi queridisima ex alumna G a visitarme. Un dia fuimos a almorzar a Puerto Madero:
Y otro dia hicimos una chocotorta en casa, degustada con una botella de tintillo:

Y ahora esta de vuelta en los Estados (como dicen mis alumnos) y me escribió:
Hola hermosa,
Y ahora esta de vuelta en los Estados (como dicen mis alumnos) y me escribió:
Hola hermosa,
Ahora estoy en Phoenix haciendo escala para Portland. Solo te quería decir que mi viaje fue maravilloso debido al tiempo que pase con vos (mi mama argentina) y con S. Sos la leche como se dice en España, o sea sos una masa. Te quiero mucho y cuando estoy instalada te escribo con mas novedades.
Estoy utilizando mi iPhone para mandarte este mensaje y tiene una función de autocorrection que me da mucha gracia. Cada vez que pongo sos, me corrige y pone SOS. Es como si el tu a que me refiero siempre estuviera en un estado de emergencia. Me parece casi poético. Creo que un día voy a escribir una poesía bilingüe sin cambiar lo que me manda autocorrection.
Anyway, te mando un besote enorme. Ya te extraño montañas. Cuidate mucho
La nenis
sábado, 27 de noviembre de 2010
viernes, 13 de febrero de 2009
Montevideo
Tengo un trabajo lindísimo: ocuparme de chicos estadounidenses de 20 años, que vienen a estudiar (y perfeccionar su castellano) en Buenos Aires y Montevideo por seis meses.
A veces caen algunos que se van mas o menos como llegaron; pero otras (por suerte, muchas) veces, es un infinito placer acompañarlos en su aventura.
Esto escribio una de mis estudiantes de Montevideo. Quiero que otros lo lean y lo disfruten tanto como yo:
Y porque te quiero tanto, mi Montevideo, y porque sé que voy a hacer todo lo posible para volver a verte, no quiero despedirme de ti. En vez de una despedida, voy a dejarte con una poesía, una poesía inspirada por el mejor poeta rumano que he leído – Nichita Stanescu – y que te dedico a ti, igual como Nichita dedicaba sus poemas a la diosa Galateea. Y no olvides, esta no es una despedida, sino un “hasta pronto”.
Querida ciudad,
ámame y ayúdame
y lava mis ojos
y gira mi cara
hacia el amanecer de las cosas.
Ámame y ayúdame
y lava mi corazón,
y verte el vaho de mi alma
por entre tus dedos.
Ámame y ayúdame
y levanta de encima de mí
este cuerpo viejo
que me está aplastando el nuevo.
Querida ciudad,
te juro que conozco
todos tus movimientos,
todos tus perfumes,
tus sombras, tus silencios,
tus pasos y tu melancolía,
y ya no tengo más paciencia –
poniendo mi rodilla sobre las piedras,
te ruego, náceme.
También conozco
todo que está lejos de ti,
tan lejos, que apenas existe –
el después-de-la-noche,
el mas-allá-del-horizonte,
el debajo-del-mar,
y todo que es más allá de ellos,
y tan lejos, que ni siquiera tiene nombre.
Y por eso, pongo mi rodilla
sobre la rodilla de las piedras
y te ruego, náceme.
Conozco, también,
todo lo que tú nunca conocerás sobre ti:
el latido del corazón
que viene después del latido que oyes,
el fin de la palabra
que justo empiezas pronunciar,
los árboles – las sombras de madera de tus venas,
los ríos – las sombras de agua de tu sangre,
y las piedras, las piedras – sombras de piedra de mi rodilla,
que doblo enfrente de ti,
y te ruego, náceme.
A veces caen algunos que se van mas o menos como llegaron; pero otras (por suerte, muchas) veces, es un infinito placer acompañarlos en su aventura.
Esto escribio una de mis estudiantes de Montevideo. Quiero que otros lo lean y lo disfruten tanto como yo:
Y porque te quiero tanto, mi Montevideo, y porque sé que voy a hacer todo lo posible para volver a verte, no quiero despedirme de ti. En vez de una despedida, voy a dejarte con una poesía, una poesía inspirada por el mejor poeta rumano que he leído – Nichita Stanescu – y que te dedico a ti, igual como Nichita dedicaba sus poemas a la diosa Galateea. Y no olvides, esta no es una despedida, sino un “hasta pronto”.
Querida ciudad,
ámame y ayúdame
y lava mis ojos
y gira mi cara
hacia el amanecer de las cosas.
Ámame y ayúdame
y lava mi corazón,
y verte el vaho de mi alma
por entre tus dedos.
Ámame y ayúdame
y levanta de encima de mí
este cuerpo viejo
que me está aplastando el nuevo.
Querida ciudad,
te juro que conozco
todos tus movimientos,
todos tus perfumes,
tus sombras, tus silencios,
tus pasos y tu melancolía,
y ya no tengo más paciencia –
poniendo mi rodilla sobre las piedras,
te ruego, náceme.
También conozco
todo que está lejos de ti,
tan lejos, que apenas existe –
el después-de-la-noche,
el mas-allá-del-horizonte,
el debajo-del-mar,
y todo que es más allá de ellos,
y tan lejos, que ni siquiera tiene nombre.
Y por eso, pongo mi rodilla
sobre la rodilla de las piedras
y te ruego, náceme.
Conozco, también,
todo lo que tú nunca conocerás sobre ti:
el latido del corazón
que viene después del latido que oyes,
el fin de la palabra
que justo empiezas pronunciar,
los árboles – las sombras de madera de tus venas,
los ríos – las sombras de agua de tu sangre,
y las piedras, las piedras – sombras de piedra de mi rodilla,
que doblo enfrente de ti,
y te ruego, náceme.
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