jueves, 29 de septiembre de 2011

Tendencias en Artesanía Primavera 2011

Hace un par de meses, cuando volvía a casa vi una pila de bolsas negras en la puerta, y arriba de la pila, primorosamente acomodada, una caja de metal. La vocación cartoneril pudo más y me llevé la cajita a casa.


Estaba toda llena de encajes y puntillas y cintas enrolladas y dobladas y acomodadas perfectamente. Y pensé en la mujer que se tomó el trabajo de guardar todo por las dudas, por si alguna vez lo necesitaba, y que se murió y que los parientes le vaciaron la casa y le tiraron los tesoros a la vereda y lloré.



Ahí estuvo la caja juntando tierra al lado de la tele y yo pensando qué hacer con los tesoros de una desconocida. Almuadón de encaje es muy ñengue ñengue, pero tal como ocurre con la decoración con caracoles, creo que todo es cuestión de escala.


Así que me voy a hacer unas cortinas para el dormitorio todas con encajes y puntillas y cintas rescatadas, que resulte tumultuosa como la capelina de encajes de Claudina cuando se va en tren a rendir el examen final del secundario.

5 comentarios:

Marie dijo...

ya te dije que te quiero?

Unknown dijo...

Guau! Por lo menos te cruzaste vos con la cajita y ahora la atesoras... Alguien le rinde homenaje.

Clara Bow dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Clara Bow dijo...

me acorde de la colección de botones de mi abuela ( que no llegue a rescatar y en la que no pensaba hace años) y lloré yo

la señora bibiloni dijo...

Marie: no me digas esas cosas que estoy sensible

Bubu: precisamente, es (salvando las distancias) como una especie de donación de órganos

Clara: deberemos disponer de nuestros costureros en el texto del testamento