lunes, 2 de mayo de 2011

Cuidado con el Zentius

En el prospecto de los antidepresivos se enumeran muchísimos efectos secundarios, pero no el que me afectó cuando empecé a tomarlos: la compulsión a la artesanía.
Una amiga me avisó: ojo, que cuando empecé no podía parar de tejer en telar. No le hice caso, y cuando quise acordar (cómo me gusta esa expresión) estaba en un frenesí artesanal, completamente inédito, que hasta me daba vergüenza.
Así que ahora tengo la casa poblada de artesanías y me obligo a convivir con ellas. Ya no sé si me gustan, pero les tengo cariño porque disfruté tanto mientras las hacía.




La lámpara del dormitorio. Parece una manifestación de mejillones albinos.





Panel para pinchar papelitos y fotos. Durante dos meses atormenté a amigos y mozos con pedidos de corchos.



Lámpara arriba del escritorio. Me gusta mirarla desde abajo porque parece una telaraña platinada.






Espejo en técnica "Recuerdo de Santa Teresita". Incluye todos los caracoles y piedritas que he juntado irreflexivamente a lo largo de mi vida y siempre andaban molestando en los cajones.


11 comentarios:

Unknown dijo...

Como me gusta la lampara de alambre!!!!

Una dijo...

Lámpara de mini bananitas!! Mmm!!
El espejo no tiene perdón de Dior.

Marie dijo...

para vos mi vida, sos vanguardia:
http://kireinatatemono.blogspot.com/2010/01/reivindicacion-de-la-tia-zully.html

la señora bibiloni dijo...

Que cosas lindas! El banquito ese todo de madreperla me alucinó, quiero quiero.
Tenés razón con lo que decís con la escala. Las cajitas de veladores me resultan feas, pero el espejo de pie encaracolado me encanta.
Había un diseñador que decía "si lo que diseñaste no te convence, hacelo más grande". Eso me pasa con los caracoles.

la señora bibiloni dijo...

Serás Bubulina: no es alambre, es hilo de plástico, el que se usa para embalar, pintado de plateado. Gracias!

laura dijo...

me mataste! jaja, la manifestación de caracoles albinos me MATÓ

sos genial

rinconete dijo...

Voto por la manifestación de mejillones albinos. Sin dudarlo.

Tommy Barban dijo...

A mí me gusta que el marco del espejo esté incompleto aún.

Unknown dijo...

y yo pense que los caracoles eran fiedoes y pense "se pudrio todo!"...

Maia dijo...

Mató mil el espejo. Lástima que las estrellas de mar se rompen tan fácil, cosa frágil por dió.
El panel de corcho, si algún día quiere escapar de Cuba...

Cuente con qué regalos atormentó a su madre de chiquita... ¿marcos hechos con cáscara de huevo pintada, caras de indio talladas en jabón Guereño, pie de lámparas chorreadas con vela?

la señora bibiloni dijo...

Maia, lo único que recuerdo es un posapavas hecho con mitades de broches. Anduvo dando vueltas por los cajones hasta hace unos años.