Cada tanto me regalo una tirada de I Ching. Generalmente me dice cosas atinadas, y a veces me quedo sorprendida por la pertinencia de las respuestas, que pueden ser sutiles o brutales. Aunque a veces directamente te trata de idiota.
Como esta vuelta. Pregunté como salir del estancamiento, y me contestó con el hexagrama 49: El Cambio. Duh. Gracias, I Ching, no te hubieras molestado, cualquier vecino de a pie me podría haber dado el mismo consejo.
Como soy obediente, me puse a meditar sobre el asunto. Busqué en Google, y encontré una interpretación del hexagrama 49: "Lose what is old, grow what is new". Me inventé un ejercicio: todos los días deshacerme de algo viejo e incorporar algo nuevo. En un arranque de literalidad, empecé con tirar a la basura las sillas rotas de la terraza (algo viejo) y buscar música para el emepetrés (algo nuevo).
Un amigo publicó en Facebook un tema de Tom Jones que me encantó, y me bajé algunas canciones suyas. De ahí pasé a la música de los años 60 (ya sé, ahí patiné con el concepto de "lo nuevo"), y navegando en You Tube, llegué a esto:
Quedé fascinada. Esa canción es tan perfecta como un lied de Schubert. Jazzeadita, toquecitos de bossa nova, 100% pop pero con una progresión armónica encantadora que me recordaba a... Satie? Pensé que estaba enloqueciendo, Burt Bacharach y Erik Satie? Hasta que veo en una página biográfica que Bacharach estudió composición con Darius Milhaud. Alivio: no estoy tan demente.
Escuché más canciones (algunas muy conocidas por haberlas escuchado de chiquita) y me fascinó todavía más: cómo Bacharach, de canuto, mete todo tipo de transgresiones rítmicas y armónicas al pop de los 60 (tres tonos, dos estrofas, puente y estribillo) y consigue canciones populares, refinadas, inolvidables. Me encanta eso.
1 comentario:
Nada de enloquecer, uno sabe... ¿por qué invalidarse?
Admiro su refinamiento, escondido o no tanto. Esa mezcla de chica de barrio con mujer curiosa, que no ha dejado tema sin investigar. Y amo sus zapatos, no puedo concentrarme en ninguna otra cosa cuando los miro (¿seré fetichista?)
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