Lotrodía fui al Cinemark de Caballito a ver Cosí Fan Tutte, una ópera filmada en el Royal Opera House. El año pasado transmitieron una función en directo a cines de varios países del mundo, entonces la filmación estaba hecha "como si" estuvieras en el teatro: mientras entrabas al cine, en la pantalla se veía la gente entrando a la sala y acomodándose en los asientos (cámara fija atrás de las butacas, con sonido ambiente); los aplausos del público venían de los parlantes de atrás, etcétera. Una idea simpática. En un par de momentos, estaba tan distraída que me olvidé que los aplausos también eran parte de la película y casi aplaudo.
No es que hubiera mucho para aplaudir: la puesta en escena era detestable y los cantantes principales no me gustaron nada. Pero bueno, es mi ópera preferida (Ex-Marido traducía el título, muy apropiadamente, como "Son todas putas") aunque la versión definitiva para mí sigue siendo la de Glyndebourne 2006, seguida por la de Gardiner 1992 (en caso de que a alguno le interesen estas disquisiciones operáticas). Si nunca la escucharon/vieron, acá va un pedacito (la segunda escena de seducción en la versión de Glyndebourne 2006). Está subtitulada en inglés y empieza con un recitativo, que siempre son medio embolantes, la música viene después.
Lo único digno de aplauso, de ovación, de revolear bombachas, de incinerarse a lo bonzo era el director de orquesta. No lo conocía: Thomas Hengelbrock, especialista en música medieval. Si me invita a salir, le digo que sí, y pasaremos largas veladas de pasión desenfrenada y lectura de partituras.
No es que hubiera mucho para aplaudir: la puesta en escena era detestable y los cantantes principales no me gustaron nada. Pero bueno, es mi ópera preferida (Ex-Marido traducía el título, muy apropiadamente, como "Son todas putas") aunque la versión definitiva para mí sigue siendo la de Glyndebourne 2006, seguida por la de Gardiner 1992 (en caso de que a alguno le interesen estas disquisiciones operáticas). Si nunca la escucharon/vieron, acá va un pedacito (la segunda escena de seducción en la versión de Glyndebourne 2006). Está subtitulada en inglés y empieza con un recitativo, que siempre son medio embolantes, la música viene después.
Lo único digno de aplauso, de ovación, de revolear bombachas, de incinerarse a lo bonzo era el director de orquesta. No lo conocía: Thomas Hengelbrock, especialista en música medieval. Si me invita a salir, le digo que sí, y pasaremos largas veladas de pasión desenfrenada y lectura de partituras.
¡Papurri!
8 comentarios:
Nos alegra saber que se levantó la veda.
Saludos,
r.
Bueno, nada más falta que Thomas Hengelbrock me dé bola, un detalle
por algo se empieza
Pasamos de ¨por más que me dé bola, yo ya cerré la cortina¨ a ¨nunca me va a dar bola¨.
Un gran paso.
saludos.
r.
Cambiando de tema: buena la Persson.
Saludos.
Rob, buena la Persson (supongo que se refiere a sus dotes vocales) y Lehtipuu, si bien no tiene una gran voz, me parece que la usa bien
sí Papurri mal!
Sí, la voz. O la de Bartoli:
http://www.youtube.com/watch?v=_1qCG2EdFKI
Saludos.
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