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jueves, 8 de diciembre de 2011

Sepan disculpar

Cuando yo tenía treinta años, una prima adolescente quedó embarazada. Su madre, mi tía, se puso como loca. Mi madre me relató el suceso, y como corolario, suspiró aliviada: "Qué suerte que no tuve una hija".

viernes, 29 de abril de 2011

Como Hollaback, pero al revés

Si el juego del piropo es un juego de víctima y victimario, etcétera (no voy a repetir los argumentos otra vez): por qué no revertir la situación de opresión, etcétera, y hacer una campaña para piropear hombres?
No creo que el piropo sea un mecanismo de control de la sexualidad, sino más bien una invitación a ejercerla: si es machista que sólo los hombres lo hagan, entonces, por qué no proponer que las mujeres también propongan?
Qué pasaría? Se sentirían inhibidos, victimizados y con su sexualidad controlada? O les darían bola a todas de puro machistas?
Voy a hacer una encuesta entre mis amigos.

miércoles, 27 de abril de 2011

Olé olé olé olé, Diegó Diegó

Hace como veinte años, me corté el pelo cortito (lo hice varias veces a lo largo de mi vida, una vez directamente con la maquinita tipo colimba) y un amado que tenía entonces protestó:
- Me siento como si me estuviera acostando con Diego Frenkel.
Bueno, he vuelto a las andadas:



La foto la sacó mi sobrino de cuatro años. Me agarró la cámara, apretó botoncitos cuya existencia ignoro, y declaró:


- La poní sin colores, tía.



Este mundo se está volviendo muy raro si los chicos aprenden a manipular una cámara digital antes que las conjugaciones verbales.

martes, 12 de abril de 2011

Encuesta: Piropos

Estoy manteniendo un debate via Facebook con una ex alumna sobre el tema de los piropos. Ella me escribe: "para mi es que "pienso que sos linda y quiero que lo sepas y no importa si queres saber o no, te lo voy a imponer y asi valorizar mi masculinidad." es un sistema en que el hombre tiene derecho mirar y comentar y la mujer tiene que ser siempre defensiva, no mirar, y no responder. no ves una diferencia de poder ahi?? se podria decir que la feminidad y belleza de la mujer es tambien valorizada, sin embargo siempre desde una posicion de poder, o sea en los terminos elegidos del hombre, y nunca de los de la mujer. por eso la mujer es el objeto y no el sujeto. para mi es un mecanismo de control social callejera de la sexualidad de las mujeres, y crea un sistema en que la apariencia es lo mas importante. como no podria tener un efecto psicologico?? el hecho de que sea tan aceptada en la sociedad argentina aun entre las mujeres es justo la prueba de que funciona como un contro social sobre las mujeres y crea una falsa conciencia, o sea se convierten las mujeres complicitas en su propia dominacion. y el tema no es pensar. todos pensamos todo tipo de groserias. pero el problema viene en hablar, accionar, porque eso convierte un pensamiento en una interaccion social que influye las relaciones de poder entre los generos y en la sociedad en general. una cosa mas: porque seria que muchas veces los hombres que dan piropos no son los mas educados, cultos, etc, O las mujeres a las que les dan son un tipo de mujer especifico. se entiende? ahi tambien veo un vinculo con la clase social y quizas la raza" Que opinan?

sábado, 9 de abril de 2011

Reajustando modelos


Cuando tenía nueve años y pensaba en el futuro, quería parecerme a Cachorra Bazooka.


A los dieciocho años, soñaba con ser como Simone de Beauvoir.


Me llevó un tiempo pero decidí mi futuro: ahora aspiro a convertirme en Miss Marple (pero con esmalte de uñas verde agua).

lunes, 4 de abril de 2011

Sueño para una telenovela teen

En el sueño, estoy en mi oficina y llega D. Por algún motivo, se me acerca mucho y lo quemo en la cara con el cigarrillo. Se ríe y me dice que ya es la segunda vez, me muestra una cicatriz de quemadura en el brazo que yo le hice con un cigarrillo sin querer y no me acordaba. Trato de disculparme: "Parece que tenemos un problema, un problema con...". No sé terminar la frase y él la completa: "Con mantener la distancia". Nos reímos. Vamos caminando por el patio de mi oficina, un patio central con una galería con columnas alrededor, conversando, entrelazamos los dedos meñiques, después nos agarramos de la mano, al final de la galería nos estamos besando. Entramos a mi oficina pero hay gente que pasa todo el tiempo, lo invito a mi casa. Salimos, y es la vereda de mi colegio secundario. No lo encuentro, miro alrededor, lo veo con unos ramos de jazmines en la mano. Cuando me acerco, empieza a deshojar los jazmines y a hacerme un caminito en la vereda para que yo pase. Está tan lindo como en la vida real, alto y con sus rulos rubios de ángel renacentista, pero como es un sueño, está comunicativo y tierno y me dice "amor mío, esposa mía, soy feliz". Yo pienso: lo llevo a casa, pero cuál es mi casa? No me acuerdo. Abro los ojos y digo: ah, éste es mi dormitorio, esta es mi casa. Y me despierto, la puta que lo parió.

  • Más tarde: Parece un sueño romántico/sexual, pero después de algunas horas me doy cuenta de que "creo que tenemos un problema con mantener la distancia" y "no sé cuál es mi casa" son los dos leitmotifs con que vengo aburriendo a la comunidad psi de Buenos Aires desde 1967, empezando con el doctor Florencio Escardó para acá.

viernes, 25 de marzo de 2011

Vuelta la burra al trigo

Amo mi trabajo. Si me hubieran pedido que diseñe mi laburo ideal, habría elegido el que tengo: la mitad consiste en trabajo administrativo puro (planillas, cronogramas, logística). Fue un shock descubrir que mi vocación secreta era la de oficinista, después de haber vagado sin mucho rumbo y sin mucho éxito por la academia y por la creatividad. La otra mitad altamente gratificante de mi laburo es tratar con gente, específicamente gringuitos apenas salidos de la adolescencia, descubriendo el mundo y a sí mismos. Mi agenda oficial es controlar y colaborar para que estén aceptablemente sanos, sobrios y productivos; la extraoficial es que estén felices y que amen a Buenos Aires y que aprendan a vivir y pensar y sentir por afuera de la rat race para la que están programados.
Los períodos inmediatamente previos y posteriores a la llegada del gringaje son una locura. Por suerte, son cuarenta días, dos veces por año: un crescendo suave y sostenido, unas semanas de histeria y frenesí, y una lenta y flotante recaída en el ritmo normal.
Y siempre pasa lo mismo: tengo que reaprender, dos veces por año, a salir del estado de emergencia trabajólico y a ocuparme de mí misma. En eso estoy.
Me anoté en un curso de yoga y danza en el Rojas, largué los antidepresivos, pedí turno con la nutricionista, y rediseñé el blog. Modestos comienzos, pero siempre estoy empezando.

miércoles, 27 de enero de 2010

Encuesta popular

Resulta.
Resulta que estuviste diez años en pareja con alguien, y que pasaste por operaciones, tratamientos, humillantes rechazos de especialistas ("yo con vos no puedo hacer nada"), incontables evatests negativos, te ilusionaste todos los meses y todos los meses lloraste.
Durante esos años, tu pareja y vos se refirieron al soñado retoño con un apodo particular. Supongamos, "Pochoclito". As in, cuando nazca el Pochoclito, al Pochoclito lo vamos a obligar a estudiar música, qué lindo está ese jogging para el Pochoclito, etc.
Finalmente, no tuviste más remedio que resignarte a ser una freak de la naturaleza, incapaz de algo tan básico como la reproducción, algo que está incluso al alcance del mosquito del dengue o de una portulaca, o de Elisa Carrió sin ir más lejos.
La pareja se terminó, y el muchacho en cuestión formó nueva pareja (duele, pero... bué, hay que aceptarlo). Por supuesto, la nueva novia del muchacho quedó embarazada en menos que garca un Cobos (duele un poquito más, pero... bué, hay que aceptarlo).
Y aquí llegamos al quid de la cuestión.

Pregunta: cómo llaman el muchacho y su novia al niño en gestación?
Respuesta: "Pochoclito".

Y aquí la encuesta: qué corresponde hacer con el muchacho?
Opción A: Mandarle urgente el teléfono de un psicólogo.
Opción B: Mandarle urgente un sicario colombiano.

Acepto ideas.

jueves, 18 de junio de 2009

Esto no puede ser casualidad

Revolviendo en una libreria de usados en la calle Corrientes, encontré una novela de Ellery Queen. Recordé cuánto me había gustado una del mismo autor que leí en mi infancia ("Face to face"), y un poco en homenaje a ese recuerdo la compré (ocho pesito).
Esa noche abro el libro y descubro, para mi pasmo, que ésta era justo la novela siguiente a la que yo había leído, con abundantes referencias a personajes y situaciones de "Face to face". Me encantó, porque en mis tiernos años me gustaba que hubiera continuidad entre las novelas; una vez que un personaje se me volvía familiar, me interesaba saber cómo seguía su historia.
Mientras la leía, me di cuenta que había leído "Face to face" a los 13 años (ver post anterior). Caramba -- pensé-- tal vez haber encontrado esta novela sea una señal del destino. Qué me estará queriendo decir? Tal vez que tener trece años no era tan malo como yo lo recuerdo? O será que me está diciendo que debo vincularme con la que yo era a los trece años y seguir desde ahí? (de madrugada me pongo medio mística y pienso las mayores pelotudeces). Fue sólo un pensamiento pasajero (además de pajero) y inmediatamente lo olvidé.
Esta tarde abro el Facebook y encuentro mensajes de dos compañeras de primaria, que terminé a los 13 años, y me entero que se está organizando una reunión.
Me estoy poniendo un poco nerviosa.

lunes, 15 de junio de 2009

Volver a vivir

Mi mamá me quiere controlar.
No salgo con nadie, nadie me gusta y nadie me da bola.
Me siento fea y aburrida.
No sé qué hacer con mi vida.
Tengo problemas con mi imagen corporal y no sé qué ropa usar.
Mis hormonas son un caos.
Dicen los gringos que "Forty is the new twenty", pero en mi experiencia, forty-six is the new thirteen, minus the acne.